Startup: ¿Esto es un gasto o una inversión?

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Es muy fácil que cualquier joven o recién emprendedor que cree su primera empresa confunda los términos GASTO e INVERSIÓN.

Es probable incluso que nosotros mismos, en determinadas situaciones, confundamos estos términos ya que tanto inversión como gasto, suponen el desembolso de una cantidad de dinero destinada a un fin, producto o servicio, sin embargo, resultan verdaderamente distintos en su práctica y significado.

En este artículo vamos a intentar ofrecerte los diferentes puntos de vista necesarios que debes de adoptar para poder distinguirlos, especialmente en el caso de una empresa joven, la Startup.

¿Gasto o inversión?

¿Sabrías definir qué significan ambas palabras? Muchos tendríamos que pensárnoslo dos veces si no queremos ofrecer la misma respuesta para ambos términos. Si nos referimos a los significados que nos ofrece la Real Academia Española donde gastar se define como el empleo del dinero en algo e invertir hace referencia directamente a gastar, encontraremos que tampoco nos ayuda mucho.

Ahora bien, a nosotros, emprendedores y poseedores de una StartUp activa o en desarrollo, nos interesa mucho conocer la diferencia entre estas dos palabras tan parecidas para poder diferenciarlas en nuestros planes y presupuestos.

Un caso práctico.

Entrando en materia, pondremos un caso para que podamos comprender sus diferencias:

Miguel, emprendedor nato, ha montado recientemente un pequeño negocio online donde ofrece asesoramiento legal a todos aquellos usuarios que lo deseen. Ha contratado los servicios de alojamiento web de un tercero para poder alojar su página web, donde tendrá que abonar una cantidad fija anual (gasto). sin embargo, ha pensado que dar cobertura únicamente a los usuarios de habla hispana le resulta insuficiente, por lo que se ha apuntado a clases de inglés para llegar al público británico (inversión). A su vez, ha pensado que si cuenta con buenos artículos en su página, ésta tendrá una mayor popularidad, por lo que ha contratado los servicios de redacción de otra empresa (inversión). Para finalizar, Miguel ha pensado que con los primeros beneficios obtenidos se comprará un Smartphone de última generación ya que el suyo se está estropeando, así podrá revisar su correo desde su casa. (gasto o inversión según el uso que haga del smartphone).

La diferencia entre gasto e inversión.

Bien podemos apreciar que cualquier inversión que realicemos puede englobarse dentro de los gastos, y muchos gastos podríamos tomarlos como inversiones a largo plazo, afirmaciones completamente ciertas, sin embargo, el punto medio que tendremos que establecer para poder diferenciarlas se basa simplemente en asumir como gasto toda aquella cantidad de dinero gastada en la compra de un bien o servicio que no nos aporte ningún tipo de rentabilidad económica en el futuro, e inversión como todo aquél gasto que aporte una mejora de nuestros servicios para el futuro, permitiendo que podamos recuperar la inversión inicial y superarla con beneficios.

Este punto es uno de los más pasados por alto en muchos emprendedores, los cuales  no son capaces de ver las diferencias y engloban ambos términos en el mismo significado, haciendo que únicamente vean gastos y más gastos, llegándose a desmotivar y desilusionar por su proyecto al ver irrecuperables estas cantidades ya que no son capaces de ver que algunos de estos “costes” son inversiones a largo plazo.

Pero eso no es todo, ¿cuál crees que también será el motivo por el que muchos desisten y no ven más allá de sus pérdidas? El gasto sin inversión. Son miles los que, por falta de criterio, formación, disposición o interés, optan por cubrir de gastos innecesarios las cuentas de su StartUp, haciendo muy complicado que éstas puedan cubrir estas cantidades con los beneficios. Este tipo de gastos no influye directamente en el desarrollo de la empresa, no la mejoran, por lo que ésta seguirá trabajando al mismo ritmo y soportando gastos/pérdidas irrecuperables.

En muchos casos nos costará bastante poder diferenciar entre gasto e inversión, ya que según lo miremos y en la situación que nos encontremos, podremos pensar que para un futuro si nos será rentable. Habrá que fijar una barrera y clasificar detalladamente cada uno de los desembolsos que hagamos. Por ejemplo, comprar un ordenador súper potente puede suponer que ahorremos tiempo en nuestro trabajo al procesar todo mucho más rápido, por lo que no se consideraría como un gasto, sino como una inversión. Para un diseñador gráfico esto le serviría (inversión), sin embargo para un redactor, poco le afectará este cambio (gasto).

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