Pedir presupuesto para una página web parece sencillo hasta que alguien te pregunta cuántas páginas necesitas, quién preparará los textos o si quieres cobrar las reservas por internet. No tienes por qué conocer todas las respuestas. Pero sí conviene llevar algunas ideas claras para que la propuesta responda a tu negocio.
Esta guía te ayuda a preparar la información necesaria para pedir un presupuesto web, entender qué puede cambiar el precio y comparar propuestas con criterio. Al final encontrarás diez preguntas que puedes copiar y completar.
Para empezar basta con esto: a qué te dedicas, qué quieres conseguir, qué tienes preparado y cuándo te gustaría publicar. Si algo no lo sabes, indícalo: definirlo también puede formar parte del trabajo.
- 1. Explica qué debe conseguir la web
- 2. Describe a tus clientes y dónde trabajas
- 3. Separa las páginas de las funciones
- 4. Revisa qué materiales tienes preparados
- 5. Si ya tienes web, explica qué debe conservarse
- 6. Indica el plazo y una inversión orientativa
- 7. Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto web
- Plantilla: diez preguntas para pedir presupuesto para tu página web
- Preguntas frecuentes antes de pedir presupuesto
- ¿Preparamos la web de tu negocio?
1. Explica qué debe conseguir la web
«Quiero una web moderna» describe una preferencia de diseño, pero no explica para qué la necesitas. Es más útil concretar qué debería hacer una persona después de visitarla.
- Una empresa de reformas: mostrar trabajos y recibir solicitudes con la ubicación, el tipo de reforma y algunas fotografías.
- Un profesional que trabaja con cita: explicar sus servicios y permitir solicitar o reservar una visita.
- Un comercio: enseñar su catálogo, atraer visitas a la tienda o vender por internet. Son necesidades diferentes.
Elige un objetivo principal. Después puedes añadir otros, como resolver dudas frecuentes o facilitar documentación a tus clientes. Esto ayuda a decidir qué debe destacar en la portada y qué funciones tienen sentido.
2. Describe a tus clientes y dónde trabajas
Cuenta quién te contrata, qué suele necesitar y en qué zona prestas servicio. Una empresa que atiende en Gandía y La Safor no tiene necesariamente la misma estructura que otra que vende productos a toda España.
También conviene indicar los idiomas que necesitas. Una segunda versión de la web implica preparar y revisar contenido adicional: no basta con añadir dos banderas al menú. Aclara si proporcionarás las traducciones o quieres incluirlas en el presupuesto.
3. Separa las páginas de las funciones
Una lista inicial de páginas puede ser tan sencilla como inicio, servicios, trabajos realizados, sobre mí y contacto. No hace falta que sea definitiva. Lo importante es explicar qué información debe encontrar el visitante.
Las funciones requieren una descripción algo más concreta. «Quiero reservas» puede significar un formulario que recibes por correo o un calendario con disponibilidad, pagos, cancelaciones y recordatorios.
- Formulario: qué necesitas preguntar y quién recibirá la solicitud.
- Tienda online: cuántos productos habrá al empezar, si tienen tallas o variantes y cómo se gestionarán los envíos.
- Reservas: si requieren confirmación manual, pago o coordinación con una agenda.
- Zona privada: quién entrará y qué podrá consultar o hacer.
- Conexiones con otras herramientas: qué programa utilizas y qué información debe intercambiar con la web.
El número de páginas no explica por sí solo el trabajo necesario. Una web pequeña con una función a medida puede exigir más desarrollo que otra con muchas páginas de contenido.
4. Revisa qué materiales tienes preparados
Antes de solicitar la propuesta, haz un inventario breve. No necesitas entregar todos los archivos en el primer mensaje: basta con indicar qué tienes y qué falta.
- Logotipo y colores: si ya existe una identidad visual o hay que desarrollarla.
- Fotografías: de tu negocio, equipo, productos o trabajos, con permiso para utilizarlas.
- Textos: si están redactados, si necesitan revisión o si quieres encargar su preparación.
- Productos o servicios: nombres, descripciones y datos que deban aparecer.
- Dominio y alojamiento: si ya están contratados y con qué proveedor.
Los contenidos influyen tanto en el presupuesto como en el calendario. «Incluye la carga de textos proporcionados por el cliente» y «incluye redactar los textos» son trabajos distintos. Lo mismo ocurre con seleccionar imágenes, hacer una sesión fotográfica o preparar fichas de producto.
¿No tienes textos ni fotos? Puedes pedir presupuesto igualmente. Explica qué falta para que la propuesta contemple cómo resolverlo, quién se encargará y cuánto tiempo necesitará.
5. Si ya tienes web, explica qué debe conservarse
Facilita la dirección actual y señala qué funciona bien y qué quieres mejorar. Puede que el diseño se haya quedado antiguo, pero que algunos artículos reciban visitas o que tus clientes utilicen habitualmente una zona privada.
Conviene revisar qué páginas, contenidos y funciones deben mantenerse antes de plantear cambios. Si se modifican las direcciones, habrá que estudiar las redirecciones correspondientes. También debes mencionar los correos asociados al dominio para tenerlos en cuenta si se cambia de alojamiento.
En el primer contacto no hace falta enviar contraseñas. La URL y una explicación permiten empezar; los accesos que sean necesarios se acuerdan después por un canal adecuado.
6. Indica el plazo y una inversión orientativa
Si necesitas publicar antes de una feria, una apertura o una campaña, dilo desde el principio. Diferencia la fecha imprescindible de la que simplemente te gustaría conseguir.
El plazo no depende únicamente del desarrollo. También intervienen la entrega de contenidos, las revisiones, las traducciones y las decisiones que haya que tomar. Pregunta qué debe estar preparado para empezar y qué ocurre si se retrasa una de esas partes.
Una horquilla de inversión ayuda a proponer un alcance viable. Si todavía no sabes cuánto destinar, puedes pedir una primera orientación y distinguir lo imprescindible para publicar de lo que puede esperar. Por ejemplo, empezar con un catálogo y valorar la venta online en una segunda fase, si encaja con tu negocio.
7. Qué preguntar antes de aceptar un presupuesto web
Comparar solo el importe final puede llevarte a comparar trabajos diferentes. Estas son las cuestiones que conviene dejar por escrito:
- Alcance: páginas, idiomas, funciones y cantidad de contenido incluido.
- Diseño y revisiones: cómo se presenta la propuesta y cuántas rondas de cambios contempla.
- Edición: qué podrás modificar y si recibirás instrucciones o formación.
- Accesos y titularidad: quién figura como titular del dominio, qué accesos recibirás y qué sucede si cambias de proveedor.
- SEO: qué tareas concretas se incluyen. «Web optimizada» necesita una explicación más precisa.
- Publicación: qué comprobaciones se realizarán en móvil, navegación y formularios.
- Costes recurrentes: alojamiento, dominio, licencias y servicios externos, con sus renovaciones.
- Después de publicar: qué cubren las correcciones, el soporte y el mantenimiento, y durante cuánto tiempo.
- Contenido legal y privacidad: quién proporciona los textos y quién configura los elementos correspondientes.
- Condiciones económicas: impuestos, pagos por fases y cómo se presupuestan las ampliaciones.
La configuración inicial de títulos, descripciones y estructura no equivale a un servicio continuado de posicionamiento web. Del mismo modo, publicar una web no significa que su mantenimiento de WordPress quede incluido indefinidamente. Ambos puntos deben estar claros en la propuesta.
Plantilla: diez preguntas para pedir presupuesto para tu página web
Copia esta lista en un correo o un documento y completa lo que sepas. Las respuestas pueden ser breves. Donde tengas dudas, escribe «necesito orientación».
- Mi negocio: a qué me dedico y qué servicios o productos ofrezco.
- Mis clientes: a quién me dirijo, dónde trabajo y qué idiomas necesito.
- El objetivo principal: qué quiero que haga quien visite la web.
- Mi situación actual: dirección de la web, si existe, y qué quiero conservar o mejorar.
- El contenido: páginas o apartados que creo que necesito.
- Las funciones: formularios, reservas, tienda, zona privada o conexiones con otros programas.
- Los materiales disponibles: logotipo, fotografías, textos y catálogo; qué me falta preparar.
- La gestión posterior: qué quiero editar yo y en qué necesitaré ayuda.
- La fecha: cuándo me gustaría publicar y si existe un motivo que haga imprescindible ese plazo.
- La inversión: horquilla orientativa o petición de ayuda para definir una primera fase.
Preguntas frecuentes antes de pedir presupuesto
¿Tengo que saber cuántas páginas necesito?
No. Puedes empezar describiendo tu negocio, tus servicios y las dudas habituales de tus clientes. A partir de ahí se puede proponer una estructura. Es preferible explicar lo que necesitas a fijar un número de páginas sin saber qué contendrán.
¿Puedo pedir presupuesto sin tener dominio ni alojamiento?
Sí. Indica que todavía no los has contratado para que la propuesta contemple su elección y configuración. Pregunta a nombre de quién se registrarán y cuánto costará renovarlos.
¿Es útil enviar webs que me gustan?
Sí, especialmente si explicas qué te interesa de cada una: la forma de presentar los servicios, las fotografías, el menú o la facilidad para contactar. Sirven como referencia para conversar sobre el diseño; no para copiar textos, imágenes o identidades ajenas.
¿Por qué dos presupuestos pueden tener precios tan distintos?
Porque pueden incluir diferentes niveles de diseño, redacción, funciones, carga de contenidos, revisiones y soporte. Pide que ambos concreten el alcance y los costes recurrentes antes de decidir que uno es caro o barato.
¿Preparamos la web de tu negocio?
Soy Germán, desarrollador web y especialista en SEO. Trabajo en el sector desde 2009 y creé PlaneaWeb en 2012. Si buscas diseño web en Gandía y La Safor, podemos empezar por lo más sencillo: entender qué necesita tu negocio y qué parte merece la pena resolver primero.
Envíame las respuestas a la plantilla, aunque no estén todas completas. Con esa información podré orientarte sobre el alcance y preparar una propuesta ajustada a lo que necesitas.









